Exposición: ‘Mirando El Ruido’, de Mariano Lozano-Platas

EXPOSICIÓN "MIRANDO EL RUIDO" DEL 14 AL 27 DE NOVIEMBRE CASA DE LA CULTURA DE ALBOLOTE (INAUGURACIÓN: 14 DE NOVIEMBRE A LAS 20:00 H)   Mariano Lozano-Platas, autor de esta exposición, la explica de esta manera: El ruido está clasificado dentro de la teoría de la información como "toda señal no deseada". El "Ruido" se... Leer más »

EXPOSICIÓN «MIRANDO EL RUIDO»

DEL 14 AL 27 DE NOVIEMBRE

CASA DE LA CULTURA DE ALBOLOTE

(INAUGURACIÓN: 14 DE NOVIEMBRE A LAS 20:00 H)

 

Mariano Lozano-Platas, autor de esta exposición, la explica de esta manera:

El ruido está clasificado dentro de la teoría de la información como «toda señal no deseada».

El «Ruido» se manifiesta en los Datos, en las imágenes, en el Mundo Sonoro, en el Espectro Acústico, Electromagnético… Información distorsionada, aleatoria, intrusiva, contaminada, invasora, molesta…

En este sentido, si el reciclaje es poner en valor la Basura, prestándole otra mirada al «Ruido-Basura» que genera la sociedad, yo soy coleccionista y compositor de ruidos.

Soy Músico y trabajo con Síntesis sonora. El ruido es algo que siempre me ha llamado la atención: Ruidos Blancos, Rosas, el viento en las hojas, el mar, la pantalla sin emisión de una Televisión, la trama de una fotografía con un ISO muy alto…

Uno de mis «descubrimientos» es que el ruido personaliza la marca sonora de un timbre. Es decir: entre los armónicos puros de un instrumento acústico hay cantidad de ruido «interlineal» que no entra dentro del estudio de los parciales, por su aleatorialidad, pero que hay que tener en cuenta para la «naturalidad» del sonido.

«Todo está sometido a fuerzas que distorsionan las ideas más puras».

Trabajando a menudo con la imagen, tanto en analógico, como en digital pronto percibí la aparición de estos «Ruidos» en el transcurso de transferencias, fotografiando o capturando estos «Eventos» esquivos para su posterior mirada atenta. Así he descubierto todo un mundo que pasa sobre nuestros sentidos de puntillas, sin molestar, subliminalmente a veces y catastróficamente otras.

Este trabajo que presento es una recopilación gráfica de estas alteraciones que de un modo u otro, a veces encontradas, otras buscadas, he ido reciclando, parándome en su extraña belleza, a veces ciertamente sublime.

El trabajo se muestra en sala junto a una ambientación sonora de ruidos acústicos para hacer hincapié en su puntual valor icónico.

Ruido solemos llamar a lo que nos molesta, pero cuando atendemos a este, se llena de información, unas veces necesaria y otras complementaria, porque la vida, como todo, no es lineal y está llena de Ruidos que hablan de nuestra propia vida y solo reciclando sus enseñanzas, poniendo atención a sus «males», podemos aprender a vivir consciente y plenamente, pues es en los detalles donde reside la diferencia.