Iglesia Parroquial San Isidro Labrador (El Chaparral)

La iglesia comenzó a construirse en 1961, al mismo tiempo que el anejo de El Chaparral, y se terminó en 1964. Se encuentra ubicada en la Plaza de las Flores.

El nombre de esta iglesia se debe a su patrón que San Isidro Labrador es el patrón del Chaparral.

Se trata de una construcción moderna, sin valor artístico alguno. La forma una sola nave, con una esbelta torre separada de la Iglesia por medio de unos soportales, con unas vidrieras.

En el interior de la Iglesia encontramos:

El Altar Mayor enjalonado con escalones. La mesa que lo forma está compuesta por azulejos, representando al Vaticano, centro de toda la Cristiandad.

A los laterales tenemos cuatro Altares. Altares construidos con piedra de Sierra Elvira, cuyas imágenes  representan a S. Isidro Labrador, su talla es de madera; el señor Cautivo atado a la columna, imagen de madera policromada, y una Piedad de las mismas características.

Posteriormente se realizó un altar de la misma naturaleza, altar que fue costeado por una señora de Barcelona, cuya hija vivía en el Cortijo del Aire (urbanización cercana al Chaparral). Esta señora para propagar la fe de San Judas Tadeo costeó su imagen. La talla está realizada también en madera para que no desentonara con el conjunto. Y así quedan construidos los cuatro Altares.

También cuenta con un salón parroquial bastante amplio, que se utiliza para impartir catequesis a los niños que están preparándose para la primera comunión, también está al servicio del colegio para representaciones teatrales, actuaciones navideñas, etc…, además de servir como clase de informática y sobre todo para temas culturales.

Como podemos observar, es un salón multiservicios, que está abierto para llevar a cabo cualquier tipo de actividad en la que prime la espiritualidad, el ocio y la enseñanza.

Todo esto se completa con la casa parroquial, con dos patios, uno delantero y otro trasero. Ha sido habitada por varios párrocos.

Hay que mencionar un hecho que trajo como consecuencia algunas modificaciones en la Iglesia de El Chaparral. Con motivo de la construcción de la Autovía Bailén- Motril, aquella sufrió algunos deterioros por culpa de las obras. El MOPU (Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo) sufragó los gastos que ocasionan dichas obras. Así se construyó un nuevo tejado; se realizaron dos pedestales a los lados del Altar Mayor, de mármol; y se adquirieron dos nuevas imágenes de marmolina, una se trata de El Corazón de Jesús y la otra La Inmaculada, ambas donadas por el anejo.

En un principio el arquitecto que diseñó la Iglesia tenía intención de que estuvieses situada en el centro de la localidad, nunca llegó a pensar en la posibilidad de que la autovía dividiera El Chaparral en dos partes. Debido a ello, desde la propia carretera, se observa la iglesia que mira hacia ella, habiendo quedado desubicada del centro. Por este motivo todos los servicios sociales (medico, ayuntamiento, colegio…) están orientados hacia la carretera.

La portada de la iglesia está formada por cuatro ángeles que rodean a Cristo Rey, dibujado en forma de circunferencia. En la parte de abajo se encuentran representados San José Obrero, llevando en sus manos una sierra de trabajo,  y la Virgen María. Ambas imágenes están realizadas en azulejo.

Algo peculiar que llama la atención es la labor y el esfuerzo del Padre Ferrer por llegar a transformar la finca, cedida por el I.A.R.A. a la Parroquia del Chaparral, en el Jardín Botánico. Información que ser recoge en el “Anteproyecto de transformación de la finca I.A.R.A. en el Chaparral, en Jardín Botánico”, que fue presentado la Sr Presidente de la Fundación de Albolote el 26 de Marzo de 1990.

Iglesia Parroquial de la Encarnación (Albolote)

En el panorama urbanístico y arquitectónico de la actual población de Albolote, sin duda este es uno de los monumentos o edificios que más destacan, tanto visual como artísticamente. Este templo pertenece al extenso grupo de la arquitectura Mudéjar granadina ya que es una de sus obras más singulares y merece un puesto destacado dentro de esta.

La iglesia que hoy se conserva, sustituyó a otra anterior que se construyó a principios del siglo XVI sobre la antigua mezquita que ocupaba este lugar, y que fue demolida en 1580. Es por ello una Iglesia tardía, construida finalizando el siglo XVI, cuando ya se había producido la crisis política y económica de la expulsión de los moriscos, pero es de las últimas iglesias en conservar todos los valores artísticos, técnicas constructivas, modulaciones volumétricas y espaciales de la tradición mudéjar. Al mismo tiempo se ofrece algunas originalidades (como el amplio desarrollo de la cabecera, con su crucero) que manifiestan la influencia de los cambios litúrgicos y arquitectónicos que dimensionaron el Concilio de Trento. Así pues, es un edificio de interés singular en el arte granadino, por ser una obra clave en la evolución que manifiesta la arquitectura en el último tercio del siglo XVI.

Además, integra en su fábrica otros elementos como las portadas, el retablo mayor, baranda del altar, etc., que son puntuales e importantes manifestaciones del arte clasicista que se desarrolla a fines del XVI y principios del XVII.

Aparte de su estructura arquitectónica guarda en su interior obras de importancia artística singulares, entre los que destaca su retablo mayor, mereciendo haber sido citado y publicado por investigaciones de ámbito nacional. Aparte, otros retablos, pinturas, escultura, piezas de orfebrería, bordados, etc., permiten considerar su patrimonio como uno de los más ricos de la comarca.

La primitiva Iglesia de derribó en 1580, pasándose el culto a la ermita de San Sebastián. En 1583 se inicia el proceso de construcción del templo y en 1597 ya estaba terminado lo fundamental de su obra.

El retablo mayor se realizó entre 1605 y 1610, interviniendo en su obra los mejores maestros para la época: el ensamblador Miguel Cano, el pintor Pedro Raxis y los escultores Pablo de rojas, Bernabé Gaviria y Martín Aranda.

En su construcción intervienen dos figuras de singular trascendencia para el arte y la religiosidad granadina; el arzobispo D. Pedro de Castro (1590-1610) y el arquitecto Ambrosio de Vico, principal artífice y delineador de su estructura, portadas y retablo mayor.

En su planta y estructura, la iglesia de la Encarnación es una solución de compromiso entre la planta contrareformista (clasicista), nave con capillas laterales muy profundas y crucero, alzado y cubiertas mudéjares.

Fue declarada Monumento Histórico Artístico de carácter nacional, por R.D. 2897/1981 de 19 de Octubre (BOE de 7/12/1981)

Cuenta la leyenda que el Cristo de la Salud llegó a Albolote de casualidad. La imagen fue esculpida en Cataluña y transportada hasta Granada a través de los medios de la época. Legó hasta Albolote, aunque parece ser que su destino era Santa Fé o Moclín, no se sabe con certeza a cuál de los dos pueblos se dirigía, aunque es más probable que fuese a Santa Fe, ya que allí hay una imagen con el mismo nombre.

Surgió una gran tormenta con aguaceros y el Cristo tuvo que ser resguardado en el templo de nuestra localidad. Tras varios intentos de llevar la imagen a su destino, fue la Jerarquía Eclesiástica la que decidió que se quedara en la villa de Albolote.